Mazda RX-8, síntesis de los deportivos del futuro

el RX-8 tiene un gran equilibrio entre potencia, ahorro de combustible, bajo en emisiones contaminantes y una agradable presencia, que continua la tradición de los deportivos de la marca japonesa.

Publicado en:
25 octubre, 2002 @ 08:03
Publicado por:
PedroZC
Ultima Revision en:
11 mayo, 2011 @ 13:59
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Visto desde afuera el Mazda RX-8 tiene un aspecto compacto, que en nada refleja el espacio interior que ofrece a los cuatro ocupantes adultos sentados cómodamente. En el aspecto técnico, Mazda recurrió a su experiencia en motores rotativos para conformar el tren motriz con el Renesis, un impulsor de tipo atmosférico 30% más pequeño y liviano que el motor rotativo con turbocompresor del RX-7 actual. A estas cualidades se suman el bajo centro de gravedad del motor y su ubicación detrás del eje delantero para otorgarle una mayor maniobrabilidad y rendimiento.

En materia de tecnología, Mazda tiene en su haber importantes avances. Fue la primera empresa en utilizar el motor rotativo Wankel en su producción en serie, también dio aplicaciones al motor de ciclo Miller, adoptó la dirección asistida electrónicamente, sensible a la velocidad; y fue la impulsora del MX-5, un pequeño deportivo que popularizó el segmento.

Según el jefe de ingeniería de Mazda, Noboru Katabuchi, el RX-8 tiene un gran equilibrio entre potencia, ahorro de combustible, bajo en emisiones contaminantes y una agradable presencia, que continua la tradición de los deportivos de la marca japonesa.

Este automóvil es el resultado del intercambio de información entre los tres estudios de diseño de la casa japonesa, ubicados en Estados Unidos, Europa y Japón. La configuración es la de un deportivo de cuatro puertas que abren al estilo de los sedanes de los años 30 y 40 del siglo pasado, es decir que las puertas traseras se abren en sentido opuesto a las delanteras, de esta manera se facilita el acceso a los pasajeros de atrás, se eliminan los parales centrales y con las puertas cerradas, las traseras pasan casi inadvertidas, pues incluso carecen de manillas. Para la producción de este modelo se seleccionaron materiales livianos tales como el aluminio y el plástico, usados por ejemplo en el capot y en los parachoques.

Los cuatro rines, sobre los cuales se montan cauchos de 19 pulgadas, están ubicados en las cuatro esquinas de la carrocería, dando la sensación de una gran estabilidad, mientras que el parachoques delantero es extremadamente corto, acentuando la impresión de rapidez y agilidad. Acorde con la distribución compacta del motor rotativo, el pilar frontal está inclinado y un poco mas hacia adelante de lo normal, de tal manera que visualmente la masa se desplaza hacia atrás, haciendo parecer que el centro de gravedad del automóvil esté en la parte trasera.

El capot es bajo y su escultura en el centro recuerda los rotores del motor. La parrilla, de tipo colmena, que sirve como toma de aire, es de reducidas dimensiones, con la forma geométrica de las típicas 5 puntas que caracterizan la gama Mazda. Los rasgos en los parafangos son fuertes y se integran de manera abrupta al capot, con un acabado que le otorga a la carrocería un aspecto musculoso, sin restarle la fluidez necesaria al diseño. El techo, incluyendo el vidrio trasero, es similar al del RX-7 es decir tipo burbuja.

Atrás destacan los conjuntos ópticos. Bajo un solo cristal se agrupan dos luces de freno redondas, una con la luz de retroceso y otra con el intermitente. En el parachoches sobresalen las colas cromadas de los dos tubos de escape, uno a cada lado.

Una vez sentado frente al volante, el conductor tiene ante si un panel de instrumentos en el que predominan por sus grandes dimensiones el tacómetro y el velocímetro basados en cronógrafos. Sobre el panel, se dispone de un display en el que se indica la velocidad engranada en la caja. La aguja del tacómetro comienza con una indicación hacia abajo, pues es lo más adecuado para un motor de altas revoluciones. No podía faltar el aluminio en los acabados interiores, abarcando toda la superficie de la consola central, los detalles en el panel, las puertas, el posapie y a nivel del piso en el acceso a los asientos éstos están tapizados en cuero negro con remates en el mismo color de la carrocería.

Las características técnicas del Mazda RX-8 responden a los estándares que ha venido marcando Mazda. Los ingenieros de la empresa optaron por un impulsor liviano, una configuración de motor delantero con tracción trasera y la distribución del peso entre  la parte delantera y la trasera. El acento deportivo lo pone el nuevo motor rotativo Renesis, de 280 CV, montado sobre un eje propulsor hecho en fibra de carbono.

Los esfuerzos de los ingenieros de Mazda se concentran en producir el RX-8 a un precio que resulte lo suficientemente asequible para los clientes de todo el mundo, pues la intención es convertir este modelo en el heredero natural del MX-5.

 

Características Técnicas

Motor Birrotor, refrigerado por agua
 
Cilindrada 654 C. C. x 2
 
Potencia máxima a lograr 280 CV a 8500 RPM
 
Torque a lograr 216 Nm a 7500 RPM
 
Transmisión 6 velocidades con cambio automático/manual, tracción trasera
 
Dirección Asistida por motor controlada electrónicamente, piñón y cremallera
 
Frenos De discos con ABS y control
de estabilidad dinámico
 
Delanteros Discos ventilados de 356 mm,
calibre de 6 pistones
 
Traseros Discos ventilados de 361 mm,
calibre de 4 pistones
 
Suspensión De doble trapecio adelante y atrás
 
Rines De aleación ligera,
de 19 pulgadas, 5 radios
 
Cauchos 
 
Delanteros 225 / 50 ZR 19
 
Traseros 245 / 45 ZR 19
 
Capacidad del maletero 300 Litros
 
Largo total 4325 mm
 
Ancho total 1780 mm
 
Altura total 1330 mm
 
Distancia entre ejes 2700 mm
 
Trocha delantera 1490 mm
 
Trocha trasera 1500 mm.

Este articulo fue extraido de: http://www.automotriz.net

 



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